Qué hace un representante fiscal

  • Sirve como domicilio de notificaciones en España, de modo que las comunicaciones oficiales no se pierdan.
  • Presenta las declaraciones periódicas (por ejemplo, el Modelo 210) y controla los plazos.
  • Atiende requerimientos y consultas de la Agencia Tributaria en tu nombre.
  • Te informa de cualquier cambio normativo que afecte a tu situación.

¿Es obligatorio?

La normativa exige nombrar representante en determinados supuestos, como cuando el no residente opera en España mediante establecimiento permanente o cuando lo requiere la Administración. En el resto de casos no es obligatorio, pero sí muy recomendable: las notificaciones tributarias tienen plazos cortos y no atenderlas puede derivar en sanciones o embargos.

Cómo se formaliza

La representación se documenta mediante un apoderamiento que puede otorgarse de forma telemática o ante notario. Te explicamos la vía más sencilla según tu situación y nos encargamos de comunicarla a la Agencia Tributaria.

Servicio anual

Ofrecemos la representación fiscal como servicio anual, junto con la preparación de las declaraciones. Así tienes un único interlocutor en España que conoce tu caso y te mantiene al día en tu idioma.

Este contenido tiene carácter informativo y general; la normativa y los plazos pueden cambiar. Para tu caso concreto, consúltanos.