Alicante es la capital de la provincia y ahí están las delegaciones que resuelven expedientes de toda la Costa Blanca: la Oficina de Extranjería, la Delegación de la Agencia Tributaria y los registros mercantiles y de la propiedad. Eso significa que muchos trámites de clientes de Benidorm, Calpe o Villajoyosa terminan resolviéndose en Alicante, aunque el inmueble o la actividad estén en otro municipio.
El perfil de cliente también cambia. Frente a la costa turística, aquí pesa más el residente estable: personas extranjeras que fijan su residencia fiscal en España, autónomos que facturan a clientes españoles y sociedades con actividad real. Eso desplaza el trabajo del Modelo 210 hacia el IRPF de residentes, el IVA trimestral, las nóminas y las cuentas anuales, y hace que la pregunta de la residencia fiscal —la regla de los 183 días— aparezca mucho más a menudo.
Para casi todo lo anterior el certificado digital deja de ser una comodidad y pasa a ser imprescindible: las notificaciones de la Agencia Tributaria y de la Seguridad Social se reciben por vía electrónica y tienen plazos cortos. Si no lo tienes, lo tramitamos; si lo tienes caducado, te avisamos antes de que pierdas el acceso.